Los ángeles no son de aquí, son del cielo, por eso tienen que volver allí.
La vida me ha dado la oportunidad de conocer a muchos de ellos.
Por eso doy las gracias.
"La capacidad de aceptar y de aprender de las lecciones de la vida es el principio de la sabiduría.
A través de la sabiduría la tragedia se convierte en enseñanza y, a medida que crecemos, nuestra sabiduría crece.
Considera la cuestión que tienes entre manos e intenta verla desde otro punto de vista".